LA CALIDAD DEL GASTO EN BOLIVIA


evo morales indio

DANTE N. PINO ARCHONDO

Una constante acerca de las obras de Evo pueblo o Evo cumple ha sido la machacona propaganda con la que fue acompañada. Propaganda que por cierto forma parte del gasto de gobierno. Durante la época de las dictaduras militares la inauguración de obras iba acompañada de sendas publicaciones en los periódicos nacionales, cuyo costo superaba, a veces, a la obra misma. Ahora en estos once años de bonanza donde el dinero ha sido la preocupación menor, Evo Morales cual digno hijo de aquellos dictadores militares ha hecho gala del derroche sin precedentes, otorgando partidas presupuestarias al Ministerio de Comunicaciones, a su Dirección y al empresa nacional de televisión boliviana por 1.200 millones de dólares, en los diez años de su gobierno, si, no es una equivocación, lea bien, 1.200 millones de dólares, en propaganda oficial para mostrarlo como el Presidente que hace obras.

Lo curioso es que el señor Presidente fue uno de los más ácidos críticos a los anteriores gobiernos, echándoles en cara el mal uso de los recursos que hacían por ejemplo con los gastos reservados o compras gubernamentales con las cuales-decía él- podían hacerse escuelas, hospitales y fuentes de trabajo, y otras cosas necesarias para el bienestar del pueblo, atrayendo el aplauso de la opinión pública.  Resulta entonces bochornoso ver cómo aquel defensor de las necesidades populares cayó en la misma conducta que reprochaba.

¿Cuantas necesidades, podían haberse solucionado con este dinero? Podríamos hacer como él una lista  larga de asuntos pendientes en regiones y comunidades indígenas, donde el Estado nunca tuvo presencia. Pero no es necesario, el solo hecho de haber gastado miles de millones de dólares en realzar su imagen nos muestra a un personaje doble cara y demagogo, pues nunca criticó con la convicción de las ideas sino con la futilidad del que habla por hablar sin ninguna convicción.

Y aún hoy se dirige al pueblo con un discurso de ángel  inmaculado, sin pecado concebido, hablando del pasado como si fuera ayer, y arengando contra los neoliberales mientras oculta y protege la corrupción que lo envuelve. Es simplemente un hombre de rasero artero. Nunca la historia podrá perdonarle el haber derrochado tanto dinero en la construcción mentirosa de su imagen, en la mentira diseminada por toda Bolivia haciendo creer que esa bonanza era fruto de sus trabajo, de su gobierno y que la repartía al pueblo, cuando en realidad dejó caer migajas del festín que se dio y que aún se da con sus conmilitones, borrachos de dinero y prepotentes haciendo uso del Poder que los ampara.

Nada es más repugnante que tener como Presidente a un mentiroso compulsivo y a un indígena abusivo indigno de llevar el poncho y las ojotas que sus antepasados vistieron con dignidad.

de napuco Publicado en 1

EL MITO DE LA ECONOMIA BOLIVIANA


wipala

DANTE N. PINO ARCHONDO

El Producto Bruto Interno ha sido la bandera de propaganda utilizada por el gobierno de Evo Morales para mostrar las bondades de un curioso modelo económico bautizado como comunitario productivo. La cifra promedio de estos cinco años ha sido del 4.5 por ciento, de riqueza generada. El producto ha tenido este comportamiento debido a que las variables del consumo, del gasto de gobierno, las inversiones públicas y las exportaciones crecieron. Ahora bien, si nos remitimos al resultado simple del 4.5 por ciento promedio, podríamos pensar que la economía va por buen camino y que Bolivia, como manifestó -cuantas veces pudo el Ministro de Economía y Finanzas Publicas- está blindada ante la crisis del resto del mundo.

El asunto es que para cualificar este resultado no solo se debe medir la cantidad sino establecer la calidad del gasto y de la inversión. El gobierno boliviano ha tenido más de doscientos mil millones de dólares de ingresos en estos diez últimos años. Cifra que Bolivia no ha visto, desde hace sesenta años. Nunca como en esta década un gobierno dispuso de recursos tan abundantes.

Lo que sucedió podía ser comparado con el milagro bíblico de la multiplicación de los panes. El hecho de que el déficit fiscal y de comercio exterior se haya convertido en superávits, que la deuda externa condonada haya desaparecido, los depósitos bancarios tengan una dinámica extraordinaria y el consumo haya crecido muestra el impacto de este milagro en una economía pequeña.

Tal shock de recursos en tan poco tiempo necesita de una administración capacitada ya no para administrar la escasez sino la abundancia. Lo que no es fácil. Se trata de saber el cómo, para quién y cuándo se deben aplicar los recursos. Esta década demandaba la conformación de un gobierno de alta gerencia y sensibilidad social, donde la educación debió ser el eje central de la atención para mejorar la capacitación de nuestros recursos humanos en una política de Estado a largo plazo y la inversión el eje para reconvertir la economía extractiva en industrial y la economía agraria en agro-industria.

Lamentablemente en vez de dar un giro a la conformación de las estructuras del Estado con el fin de adecuarlas al momento histórico, se siguió por la vieja ruta del Estado interventor, corrupto e ineficiente. El gobierno populista de Evo Morales hizo exactamente todo lo contrario a lo que exigía la coyuntura, gastó con un grado de ineficiencia y corrupción nunca visto, ahuyentó la inversión privada extranjera, desanimó la inversión nacional, dejó desamparada a la agricultura y la ganadería y le dio carta blanca a la minería ilegal. En el terreno social la educación retrocedió en competitividad internacional, la salud no mejoró ni institucional ni programáticamente, la vivienda fue el negocio del blanqueo de dinero del narcotráfico y las fuentes de trabajo se redujeron al ámbito del Estado.

Todo esto nos lleva a afirmar que no es cuestión de propagandizar lo que muestran los indicadores económicos como señal de eficiencia, sin ver el fondo de las cosas.

de napuco Publicado en 1

NO ME GUSTA LA NATIVIDAD


PARTE IV

¿No es acaso la muerte la que nos lleva hacía la religión? ¿No es acaso la religión que se encarga de explicar la muerte, de negarla, de explicar porque uno no muere, de decirnos que somos eternos y que tenemos un paraíso en el cielo?

El padre espiritual encargado de consolarme me dijo con un tono calmado y suave que Dios sabe lo que hace y que a veces no podemos comprender sus designios, sólo El en su infinita sapiencia nos señala el camino y que mi madre estaba conmigo y en manos de Dios, que El cuidaría de mi y que yo tenía que aceptar su voluntad.

En esos momentos era dócil porque estaba abatido espiritualmente y porque no me quedaba otra cosa que asentir, decir que si a todo porque era como aceptar que todos sabían lo que pasaba  y yo no – Entiendo cómo te sientes – es la frase que escuchaba repetidamente y yo les miraba en silencio.

O sea, la voluntad de Dios era que mi madre muriera para que El se encargara de cuidarme y que si no entendía eso era normal porque yo no tenia capacidad para comprender sus razoneses, su designio, su deseo.

Me entusiasmo la filosofía, me entregue de lleno a estudiar y a buscar la verdad y cuando más estudiaba a los clásicos menos entendía los principios de la religion catolica. Recuerdo un día las palabras del padre espiritual “sin la resurrección todo se cae” y entonces comprendí la esencia de la religión que profesaba.

Comencé a leer el nuevo testamento en todas las versiones escritas por los apóstoles y el relato no variaba sustancialmente, desde la anunciación hasta la resurrección. Esa historia la escuche durante doce años, todos los días, incluidos aquellos denominados retiros espirituales en los cuales una vez impartida la instrucción del silencio no podíamos hablar entre nosotros y solo podíamos escuchar una tras otra las conferencias que nos tan daban los sacerdotes señalados para el efecto.

Tan profundo caló en mi pensamiento,tan hondo se hizo carne en mi carne y tanta necesidad tenía de saber que esta vida no es una, que mi madre no había muerto y que Dios cuidaba de mí que nunca puse en entredicho esas enseñanzas.

En el mundo que viví después el colegio, el año setenta y dos cumplidos los 22 me casé y mi vida giró vertiginosamente, confieso que no tuve tiempo para pensar en la religión ni en nada que no fuera la búsqueda de la verdad para entender porqué unos tienen tanto y otros tan poco. Me hice economista solo para racionalizar ese hecho.

Pero en todo ese tiempo la historia y  la filosofía no me dejaron un solo momento. La familia ocupó mi espacio junto con el socialismo en el que deposité mis esfuerzos como si entre esa doctrina política y la economía habría tenido en mis manos los instrumentos para acabar con la pobreza. En fin esa es otra historia, lo que me lleva a escribir estas notas es el momento en el que así como las explicaciones que me dieron los jesuitas para calmar mi dolor fueron una pequeña luz de esperanza, un día, ya jubilado y sin las aflicciones de mis años mozos, la verdad me fue revelada como si desde el fondo de la oscuridad se abriera el hoyo de la luz, como si desde un sueño de años despertara de pronto a ver la realidad y, esta fuera tan emocionante y maravillosa que nada puede impedir que se la comparta y que callar esta revelación sería ocultar un tesoro muy caro para todo aquel que quiera compartirlo.

No me gusta le natividad porque es solo una frase inventada para comenzar a contarnos una historia extraña, interesante y sencilla, acerca de un dios que vino al mundo enviado por su padre, para sacrificarse por todos, para ser ejecutado en la  cruz y luego volver donde esta su padre. Dicen que con esto se lavaron los pecados del mundo y que todo aquel que crea esto no morirá.

Sobre estas premisas nada complicadas se levantó un poder extraordinario en la historia de la humanidad, un poder sin límites en siglos en los cuales se desataron guerras, se ajusticiaron seres humanos y se vendieron papeles que daban acceso al paraíso.

de napuco Publicado en 1

NO ME GUSTA LA NATIVIDAD


PARTE III

Respuestas era lo que necesitaba, respuestas que calmaran ese inmenso vació, esa oquedad profunda, esa necesidad de calmar la ansiedad ante lo ilógico, esa inquietud que no te deja pensar en nada mas que una respuesta, esa respuesta urgente que no te llega,que no sacia tu hambre de verdad, que sabe a poco, que la sientes vacía y que en vez de respuesta parece un ejercicio del engaño.

Fue en la mañana cuando regrese del Colegio porque llegué tarde y en esos días te cerraban las puertas y tenias que regresar a casa con una autorización firmada por tus padres, para proseguir las clases. No recuerdo porque fue que sucedió eso, pero cuando llegué agitado con el papel amarillo en la mano mi mamá estaba en cama pálida y adolorida, no tenia fuerzas ni para regañarme por el atraso, se limito a firmar y yo di media vuelta para llegar al menos al final de la primera hora.

Al medio día mi mamá ya no estaba en la casa, la habían llevado de urgencia a una clínica, era la primera vez que me quedaba solo y un silencio invadía todas las  paredes. No volvió nunca más y la ultima vez que la vi fue en esa cama de ese cuarto semi oscuro con esas sondas en la garganta sin poder moverse ni hablar,y cuando me acerque en una mezcla de curiosidad y temor vi como rodaban dos lagrimas por sus ojos.

Luego de unos días sonó el teléfono al anochecer, mi papá se levanto agitado y regreso al amanecer gritando “mi gringa,mi gringa, mi Hilda”. Supe que era mamá y sentía el dolor de mi padre en esos gritos, yo no tenía sino un silencio interno y la voz en susurros, miraba los correteos de la abuela, de la tía y toda la familia que no salía de sus asombro y de su angustia por la fatalidad. En medio de esa agitación nadie se acordó de nosotros, es decir de mi y de mi hermana. No recuerdo a mi hermana conmigo hasta el día en que agarrado de la mano de mi padre avanzamos por la calle detrás del ataúd hasta llegar a ese cementerio rodeados de mucha gente. Cuando elevaron la caja para introducirla en ese nicho, la mano de mi padre se estremeció en la mía.

Los días del velorio y del entierro estuve rodeado de todos, y no sentía la ausencia que luego me invadió. Recuerdo esa tarde al llegar del colegio el departamento semi oscuro y la tarde muriendo me di cuenta de que no tenía camisa planchada para el dia siguiente. Puse la tabla de planchar y recordé aquel día en que a mi madre se le ocurrió enseñarme a planchar – estiras las mangas así, pasas la plancha con cuidado por los bordes del pecho y fijas bien el cuello- lo hice imaginando que ella estaba detras mio y terminé mi labor con gran satisfacción al ver la camisa lista para ser usada.

No es la muerte ni la partida es la ausencia lo que te aprisiona. Es la necesidad de escuchar nuevamente sus pasos y su voz, su risa y sus rabietas, es el temor a no tener quien te cuide quien te enseñe y quien te exija. Y eso fue lo primero que aprendí. No había quien me exija y me recuerde las tareas, las horas de dormir, cambiarse la ropa, lustrar los zapatos, almorzar terminando todo, esos horarios ya no tenían la voz de mando, todo eso pasaba a ser mi propia responsabilidad.

Estaba madurando más rápido que muchos y crecían mis responsabilidades a la par de mis decisiones, como no hay mamá que te diga haz esto o aquello, tuve que decidir y asumir que decisión era correcta. Mi padre nos llevó a Totora para que no tuviéramos que extrañarla en el departamento y busco alguien que pudiera atendernos en la casa mientras el trabajaba. Soluciones que son como parches para el dolor, te calman pero no curan.

Y en esos días de cambios y de soledad, de decisiones y de recuerdos, de sentires y de risas seguidas de llanto, en el Colegio me llamaron para que hablara con el Padre Espiritual. Me imagino que se sintieron obligados a darme un apoyo y ayudarme en esos momentos difíciles, ellos entendían lo dimensión del suceso, yo estaba todavía asimilandolo.

Es cuando comienza este relato de sinceramiento espiritual. Cuando cincuenta años después de todo el andamiaje que construyeron para darme ese soporte y ayuda, sucede un terremoto que tira abajo con todo y que me abre los ojos del entendimiento y me revela verdades que estuvieron conmigo todo el tiempo sin darme cuenta, que estaban mostrando la plenitud de la vida mientras yo creía en dioses todopoderosos que me protegían.

 

 

 

de napuco Publicado en 1

NO ME GUSTA LA NATIVIDAD


t_pap___noel

Parte II

Después de enseñarnos en catecismo nos dijeron que teníamos que comulgar y que para ello era necesario purificar el cuerpo y el alma. El cuerpo con ayuna y el alma con la confesión. Teníamos que prepararnos para ceremonia y eso fue todo un acontecimiento en mi familia. Papá y Mamá estuvieron informados que yo en nombre de todos los alumnos que recibirían por primera vez el cuerpo de Cristo estaría arrodillado frente a una inmensa biblia para recitar la oración señalada, eso significó las preocupaciones de conseguir el traje apropiado, que fue debidamente confeccionado por mi abuelo Eliodoro, un traje de levita de casimir inglés, pantalón a rayas grises y negras y saco de fantasía.

Caminé lentamente hacia el fondo del altar agarrando un cirio con mis manos en guantes blancos, llegue al reclinatorio y tuve que estar de pie para alcanzar la biblia. Día antes, cuando nos advirtieron que el día sagrado no podíamos desayunar y  que esa tarde debíamos confesarnos. Así tuve el primer contacto con un sacerdote. Sentado en el confesionario con esa sotana negra que le cubría los pies y esa mirada fija me acerque con temor y pude sentir su aliento a café con leche. Me dijo las palabras previas que me enseñaron a responder: – Ave Maria Purísima- Sin pecado concebida- Que pecados tienes?

Que pecados podía tener a mis cinco años y medio? No sentía culpa de nada pero recordé en ese momento las advertencias que se me hicieron sobre mentir, decir el nombre de Dios en vano, y otras que no entendía como la de desear la mujer de tu prójimo. Balbuce que había mentido y que me dio rabia mi hermana cuando jugaba con mis juguetes. – Has tenido malos pensamientos?- No.

Me dijo que rezara tres ave marías y cuatro padre nuestros, los que recite de memoria hincado como buen penitente.

La iglesia iluminada el coro dispuesto, los sacerdotes con sus togas enormes y suntuosas, estaba el Obispo y todos los feligreses vestidos de gala. Yo recité las oraciones que me marcaron. Luego formamos una fila y el Obispo nos colocó la ostia en la lengua diciendo “este es el cuerpo de Cristo que te da la vida eterna”- amen-

A partir de ese momento mi vida cambió. Creía que en esa ostia había recibido el cuerpo de Cristo y que eso representaba tener un aliado de enorme poder. El me cuidaría, me ayudaría en mis necesidades y su protección estaba garantizada si yo cumplía con las reglas que ese catecismo me enseñaba. Cristo en mi vida era suficiente y todo aquello que fuera en contra de eso era pecado.

Tan fuerte es la necesidad de saber que tienes un Dios al que puedes acudir para evitar un aplazo o para conseguir el permiso que necesitas de tus papás y jugar con tus amigos o cuando tienes miedo en medio de la oscuridad de la noche, que eso te hace sentir bien, es decir seguro. La seguridad y la protección.

Y todos los años había el nacimiento de mi Dios, luego la conversión del agua en vino, el sermón de la montaña, la traición de Judas y su crucifixión para vencer a la muerte resucitando e irse en cuerpo y alma al cielo. Mi Dios estaba allá en el cielo, en algún lugar desde donde cuidaba de mi.

Habían  pasado seis años, la primaria quedó en el recuerdo, y ahora comenzando mi pubertad dejaba el patio enorme de los chicos e ingresaba al otro patio de los mayores, l secundaria, el ultimo tramo del colegio.

En mi haber quedaron la imágenes de mi profesora Ercilia, de monjitas que me enseñaron a rezar y a cantar ese himno a la Virgen de mi Colegio, durante todo el mes de Mayo.

Y fue cuando la vida me entregó su primer golpe, cuando de esa seguridad y protección que debía tener pasé a tener nada, cuando mi mundo cambió, cuando te preguntas que pasó y no tienes respuesta, cuando le preguntas a tu Dios porqué y no tienes respuestas, cuando es la primera vez que sientes que algo no esta bien, que la oración no te garantiza nada y que al final estas solo en ese inmensa soledad que enfría el alma y te cala todo el cuerpo.

Murió mi madre un 12 de Octubre de 1962.

 

de napuco Publicado en 1

NO ME GUSTA LA NATIVIDAD


DANTE EXPO

parte I

Era al atardecer de un invierno, oscurece muy pronto y recuerdo que jugaba con mi carrito en medio de la sala del comedor, mi papá conversaba con mi madre y le decía que se me acabó los juegos porque iba al colegio, entendía que hablaban de mí pero no comprendía eso “del colegio”

Cuando llegó el día fue mi mamá quien me llevó de la mano, no recuerdo si fuimos en algún colectivo o taxi, lo que tengo en mente es una especie de casa grande. Al ingresar había un patio enorme techado con mosaicos de vidrio por donde la luz penetraba con fuerza, lo miré con curiosidad y al bajar la vista me topé una estatua enorme, era una mujer vestida de blanco con un velo celeste, las manos juntas en su regazo, de un rostro fino y bello con la mirada fija que daba la impresión que te seguía, pisaba una serpiente y loque parecía el mundo tenía dos astas como cuernos, subimos unas gradas de  piedra hasta llegar a un descanso era oscuro, luego seguimos ascendiendo y un patio enorme se mostró a mis ojos, ese sería el espacio que tendría durante seis años.

Nos pusieron en filas, los mas chicos adelante, donde yo estaba y los mas grandecitos atrás. Mi mamá me dejó con una sonrisa y yo solo la miré sin tener la menor idea de todo aquello. Cuando nos condujeron al salón de clase y nos sentaron a cada uno en un pupitre de madera pesada, con un olor mezcla de tiza y barniz, comencé a darme cuenta de algo cambiaba en mi vida.

El dejo español fue la primera señal de que aquellos señores de sotana negra piel blanca y cabello plateado eran de otro mundo. Nos miraban con cierta altanería y hablaban fuerte con sentido de dominio, nos anunciaron que ahora eramos calixtinos. El colegio se llamaba San Calixto.

De todo eso me acuerdo vagamente, pero de aquellas misas antes de ingresar a las aulas no. La iglesia tenía un olor a incienso y mirra, de luz apagada, casi de penumbra, con sus tres alas, donde la central se deslizaba hasta el altar mayor y donde la figura del cura vestido con túnica blanca y capa dorada se alzaba como un titan que dominaba todo aquello.

Sentía que se me encogía la piel cada vez que pisaba esa Iglesia, de acuerdo a lo que me decían esa era la “casa de Dios” un Dios que sabía todo, que podía todo, que creaba todo, es todopoderoso me dijeron y el estar en su casa para mi era un verdadero peligro, estar en la casa del todopoderoso creyendo que me veía, que sabía lo que hice y que podía condenarme a vivir en el infierno eternamente me sobrecogía y me impulsaba a ponerme de rodillas en esas tablas duras y pedirle perdón porque lo que había hecho y lo que no también por si las dudas.

Tenía cinco años e iba para los seis.

 

de napuco Publicado en 1

NO HAGAN MAS DAÑO VÁYANSE!


 

ed45544a8ea7b0f85d7b84f58a80acf0

 

No es porque la bronca esté atragantada ni porque la impotencia te tenga amarrado o la rabia te nuble la razón, no es por eso, tampoco porque un día te despiertas y comprendes junto con el golpe de luz que te da en la cara, que estuviste soñando tanto tiempo. Nada de eso, es porque algo ha cambiado tu rutina y te ha develado que ese sueño no era sueño sino inconciencia, algo así como una retardada manera de mirar al fin lo que estaba todo el tiempo a dos centímetros de tu cara y que de pronto adquiere proporciones agrandadas. Es por eso, porque al tener conciencia de tu realidad el sueño se diluye y comienzas a comprender el engaño que te entretuvo y las mentiras que no te dejaron ver esa careta tan cerca de tu rostro. Es por eso que ahora gritar seria poco y maldecir no sería suficiente.

Es por eso que todo el respeto que les tenías o la atención que les brindabas se convertido en una especie de desprecio, donde la burla queda mejor que el ceño fruncido y donde el sarcasmo sustituye al calificativo que se merecen, solo para no parecer ofensivos a pesar de que la humillación recibida como balde de agua fría en toda la familia se mereciera decirles todo eso que tienes atragantado y no te deja respirar y te tiene enojado contigo mismo por no hacerlo.

¿Quién tiene derecho a jugarse con tu vida? o mejor dicho de otra manera si das lugar a que jueguen con tu vida no puedes quejarte después, no podrías hacerlo sin sentirte deshonesto. Pero es porque nunca les diste lugar a ello, porque nunca lo harías, porque tu vida es tu vida y merece el respeto de todos, más aún de aquellos a los que les diste el voto para que administren tus intereses, porque ahora te asiste el derecho a revelarte a protestar y pedirles que se vayan!

No es asunto de poca monta, no es un temita que se resuelve con una disculpa o con una tontera como esa de “que no sabía”. Te han jodido tu vida y tanto es así que te van a robar todo el esfuerzo que hiciste para tener una vivienda y cobijar a los tuyos, ¿y ahora? ¿Tienes tiempo para volver a comenzar? ¿Quién querría vivir en una ciudad donde se tiene que recoger agua en baldes o recibir una botellita de regalo?

Como paceño tienes que comprender que está en juego toda tu vida. El valor de tus bienes se hará añicos, la migración podría ser enorme y los costos también.

Todo esto tiene responsables y no son simples funcionarios designados sino aquellos elegidos. Y esta es la palabra que te corroe. ¡Los has elegido! Tú los convertiste en autoridades y les diste el poder que ahora tienen. Que duro es darse cuenta de que elegiste a una persona irresponsable y mentirosa. Te ha mentido tantas veces y de tantas maneras que llegó un momento en que nada de eso tuvo valor alguno, las mentiras se convirtieron en ocurrencias y con ello dejaste que pasara una y otra vez hasta que ahora sus mentiras te han tocado directamente a tu vida, a tu familia y al fruto de tu trabajo.

No podrías seguir admitiéndole que mienta. Ya no. Son diez años no es poca cosa. Son esos años en los que el dinero que antes escaseaba ahora era abundante y si antes teníamos que ver en qué gastábamos ahora no sabíamos en que hacerlo. ¡Te han robado! en tus narices, te ha hecho creer que sabían lo que hacían y que estaban gobernando cuando solo estaban de juerga, viajando, en cenas, construyéndose palacios y oficinas, comprándose autos y aviones, jugando futbol y tomando chicha.

Cómo no tener la rabia atragantada y escucharlos decir las mismas mentiras. Ya no. Que se vayan, quisieras mandarlos allí donde te nacen las ganas de hacerlo, pero no es suficiente para este grupo de irreverentes, ya no merecen tu confianza ni tu voto. ¡Que se vayan ya! Porque, si se quedan, el daño va a ser enorme, han destrozado el futuro de tu ciudad y de tu propia vida, ¿qué más puedes esperar a que destruyan?

 

 

de napuco Publicado en 1

GOBERNAR ES ADMINISTRAR


evo morales indio

DANTE N. PINO ARCHONDO

Para administrar, para gobernar hay que saber decidir. Tomar decisiones no es algo que nace del capricho o de la imaginación. No se puede decidir al calor de las emociones, ni de los presentimientos y menos cuando los que nos aconsejan hacer esto o aquello no tienen la menor idea de lo que dicen.

La primera regla para una toma de decisiones, es estar informado, sin información no hay conocimiento y sin conocimiento se camina a tientas y cuando uno hace eso es seguro que se caerá.

La segunda regla es cotejar la información que se tiene, no basta tener una sola fuente de información, hay que compararla, cotejarla y ver si resiste, si es consistente a las dudas o preguntas que se tenga acerca de lo que ella contiene. La tercera regla enseña que una vez resuelto el problema de la información se debe trazar una estrategia con un objetivo concreto y definir pasos tácticos que nos lleven al objetivo. Tanto la táctica como la estrategia deben ser eficientes en su formulación es decir se debe lograr el objetivo con el menor costo y el mayor beneficio posible.

Esto que parece muy simple es demasiado complejo. Las decisiones que se asumen cuando se gobierna, requieren de equipos multidisciplinarios conformados por profesionales idóneos, es decir por gente que sabe lo que hace. Y medida en tiempo una decisión puede llevar mucho más de lo que uno se imagina a un principio, es decir cuando nace una idea.

Un gobierno serio sabe que cada paso que da esta precedido de decisiones que se han tomado de manera debida, es decir, usando los medios que las ciencias sociales nos enseñan. Hoy día nada es casual, en un mundo interdependiente como el que tenemos no hay campo para las casualidades. Todo tiene una causa, un principio, y una decisión tomada genera una serie de efectos, que nos llevaran al éxito o al fracaso para conseguir nuestro objetivo.

Si no tenemos información, no tenemos conocimiento y sin este no podemos tomar decisiones que tengan éxito. Ahora bien, cuando se gobierna la primera obligación es pedir y recibir la información que se necesita, para esto se tiene  a disposición las instituciones que tienen la obligación de elevar esa información al conocimiento de quienes toman decisiones.

Todo esto conforma un sistema de administración o sea de gobierno. Con esta simplificación queremos señalar que el ciudadano comienza a percibir a darse cuenta de que algo no funciona cuando su derecho a vivir bien se ve amenazado y cuando algo tan elemental como es el agua deja de ser un elemento de la cotidianidad, para convertirse en una pesadilla que trastoca todo el engranaje de la vida ciudadana.

¿Tenemos gobierno, es decir administración de la cosa pública? Cuando elegimos a un gobierno, elegimos a los responsables de la administración del interés colectivo, a los que administraran los recursos que son de todos. No elegimos a Jefes, ni a iluminados ni a seres que se convierten en dioses. Esperamos que nuestros intereses colectivos sean administrados con eficacia y eficiencia por aquellos que nos piden el voto para gobernar.

Esta es la mayor responsabilidad que encierra el voto. Es la autorización a un ciudadano para que en nuestro  nombre administre lo que es de todos. Y este ciudadano tiene que administrar con honestidad, transparencia, conocimiento y eficiencia.

Ahora después de diez años, en los que aquellos que asumieron el gobierno creyeron que era tomar posesión privada del interés general y usar las instituciones no como inquilinos sino como propietarios y disponer del dinero de todos los bolivianos en objetivos sin sentido y superfluos, de corromper y corromperse, de designar Ministros y cuanto cargo jerárquico tiene el Gobierno como fichas de casino para los militantes de un movimiento denominado instrumento político, comenzamos a sentir que no solo nos mintieron prometiendo cambiar el pasado, sino que nos engañaron y malversaron lo nuestro.

Seguir insistiendo en prolongar este gobierno es dejar que nuestros intereses sigan perdiéndose por las cañerías del derroche. Van a dejarnos sin reservas internacionales, con un endeudamiento cruel y sin sentido y van a echar mano del dinero de los jubilados para gastarlo en sus fiestas suntuosas, jaranas comunitarias y oficinas paradisíacas.

Ha llegado la hora de pararlos, de poner freno al derroche masista, de revocar su mandato. Un Presidente que no sabe que tuvo un hijo, que no tiene idea si murió o si existió, que no se enteró del robo a los dineros del Fondo Indígena, que nos dice que no le informan, que se dedica a jugar fútbol y a viajar, no es un buen administrador del bien común, y este Presidente es el que nombra Ministros y Vice Ministros y Directores y Gerentes en todas las instituciones dependientes, es el que tiene bajo su mando a la Asamblea Legislativa, al Tribunal Supremo de Justicia,  este Presidente es el responsable número uno de todo lo que se hace o deja de hacer en las instituciones a su cargo.

A mayor libertad de acción y decisión mayor responsabilidad. El actual Presidente dispone de una libertad enorme para tomar decisiones. Hay que juzgarlo por eso.

 

 

 

de napuco Publicado en 1

EL DIOS DE LA COCA NACIO EN ORINOCA


evo morales indio

DANTE N. PINO ARCHONDO

Dicen que la realidad es testaruda y que te persigue sin clemencia cuando tratas de ignorarla. Ahí están esos muchachos sobradores, consentidos y seguros de que todo se lo debemos. Sin ellos estos diez años de jolgorio no habrían existido. ¿No es que miraban desde lo alto a los neoliberales? Llegaron a decir que les dieron cátedra en el manejo de la economía. Se rieron y mofaron cuantas veces pudieron. En toda ocasión en la que el Jefazo se presentaba, comenzaba con la danza de cifras que mostraban el déficit de antes y los superávit de hoy, las menguadas reservas internacionales de antes y las millonarias de hoy, las pobres inversiones de ayer y los miles de millones presupuestados hoy y así sucesivamente lo de antes era la miseria y lo de hoy la bonanza. ¡Gracias al Jefazo y a nadie más!

Con esta pose de vencedores, de machos y todopoderosos arrancaban aplausos de sus huestes que les miraban con cara de incrédulos ante tanto éxito en tan poco tiempo. Lo que en cincuenta años no se hizo ahora en menos de diez ya estaba hecho, el Jefazo estaba ahí: regalando cheques a los Alcaldes, inaugurando estadios de futbol, convocando a asambleas en las comunidades indígenas, viajando en su avión a las Europas, dando la mano a reyes y príncipes, como todo un Jefazo hecho y derecho, haciendo sentir a sus congéneres la envidia y el Poder con gran ostentación.

Y el cuento del derroche se lo creyeron muchos, tantos que le recontra eligieron con más del cincuenta por ciento de los votos, dándole todo el poder, para que haga y deshaga y el Jefazo que de tonto no tiene un pelo, hizo y deshizo tal cual esperaban sus hermanos, enseñándoles que si se tiene todo el poder se usa y se abusa, como manda la ley de los machos.

Así que la fiesta ha durado diez años y alguito más. Se debe tener la sensación de que es poco para los invitados al derroche, porque se acostumbraron a vivir farreando y al final ya no sienten que son invitados, son los dueños: de la fiesta, del dinero que cuesta y de todo lo que eso conlleva.

¡El cielo es el límite!  Entonces podemos anular las licitaciones, transferir los dineros del pueblo a cuentas corrientes privadas, decidir compras millonarias, tener palacios y oficinas suntuosas, viajar como Jefazos en aviones privados, llevar a los dirigentes fieles y leales a viajar con gastos pagados en primera clase, regalar sedes sindicales, construir lo que se le venga en gana, como esa planta de urea ubicada en Bulo Bulo zona de los cocaleros teniendo el mercado en el Brasil, o la de propileno o fertilizantes que se hacen sin tener mercados ni gas para producir, es decir cuanta cosa se le ocurra al Jefazo no importa si es viable o no, si cuesta millones o no, si es necesario o no, él le mete nomás porque es el Jefazo, el dios aimara, el elegido y tiene que demostrarlo.

Ahora podemos entender cuando en sus primeros años decía que “no podía creer que era Presidente” y creo que nunca fue más sincero, la presidencia le cambio la vida, su vida se convirtió en un sueño de dinero, fortuna, caprichos, deseos y zalamerías, alabanzas y aplausos, el Jefazo ahora comía rodeado de mozos con guantes blancos. Era un sueño, su sueño.

¿Alguna vez fue consciente de la responsabilidad de ser Presidente? Podemos afirmar que no, nunca pudo tener conciencia de la responsabilidad, ni quiso tenerla, ni asumirla. Ni siquiera cuando le dijeron que iba a tener un hijo, ni cuando le avisaron que había fallecido. ¿Se puede ser más inconsciente?

Entonces para escapar a su responsabilidad la delega, y convierte al Vicepresidente en Co Presidente mediante una reforma constitucional y le entrega el Gabinete para dedicarse a vivir su sueño.

¿Cómo explicarle ahora que ya no hay dinero para el derroche, para sus viajes, para sus regalos, para que siga la fiesta? ¿Quién se atrevería a decirle que se acabó? Su Ministro de Economía y Finanzas Públicas debía ser el encargado de terminar con el sueño, pero no tiene el valor para decirle la verdad porque le mintió tanto y le consintió tanto sus caprichos que ahora sería cruel develarle la realidad. Así que decidió blindarse solito y construirse una oficina digna del ejemplo del derroche. Una manera de enviar un mensaje de prosperidad eterna.

Los otros, los demás, los que saben que tienen que atarle los cordones de sus zapatos para seguir siendo invitados, piensan que la re elección eterna es la solución. Su Co – presidente declama versos premonitorios de grandes males esotéricos si Evo se va. Sus huestes planifican las movilizaciones que pedirán a los dioses aimaras puedan quebrar las leyes y ungirlo nuevamente Presidente. En fin nada será mucho para evitar que la fiesta continué. Nada será suficiente para calmar sus ambiciones de dinero y de Poder. Por encima de la ley están ellos, que se han definido como propietarios del Poder y no como inquilinos. Así comienzan a preparar la masa de la injusticia y calientan el horno de la confrontación.

Todo aquel que ose rebelarse o disputarle el trono al dios de la coca tendrá que sufrir el castigo de la cárcel o el destierro.

 

 

 

 

 

de napuco Publicado en 1