MALETINES CON OLOR Y COLOR

DANTE N. PINO ARCHONDO

La agencia noticiosa EFE revela las declaraciones de Carlos Kauffmann ante un tribunal Federal de los Estados Unidos, cuyo contenido es de una gravedad y de alcances que podríamos ver en poco tiempo mas, cuanto de ellas afectan la integridad de nuestras Fuerzas Armadas. Según EFE: “Cuando le tocó el turno de declarar a Kauffmann, el empresario destapó una red de corrupción en la que habrían participado políticos, funcionarios y militares de alto rango y que le reportó a él y a Durán ganancias de cientos de millones de dólares mediante comisiones y sobornos. Kauffmann reveló que él y Durán eran “como sus banqueros” ya que guardaban e invertían, por ejemplo, los sobornos que algunos militares obtenían a través de “muchas compañías” con las que hacían negocios”
Lo dicho guarda relación con el maletín que contenía ochocientos mil dólares y que fue decomisado en Buenos Aires el 4 de agosto de 2007, al empresario venezolano estadounidense Antonini Wilson. El dinero era para apoyar la campaña de Cristina Fernández de Kirchner. El señor Kauffmann fue a los Estados Unidos por encargo del Presidente Chávez para que silenciaran a Wilson, aprovechando sus vínculos con empresas estatales, a cambio de tener más negocios y poder.
Este es el mundo del Chávez, sórdido y rodeado de oscuros pasajes en los que la intromisión en asuntos internos de otros países (financiar una campaña política lo es) ha develado al fin hasta dónde puede llegar un sátrapa sin escrúpulos.
Pero así como el caso argentino está el caso boliviano. Sólo que la dimensión de la importancia que le asignan al proceso argentino es mucho más grande que la otorgada a Bolivia. Por Bolivia pasaron muchos maletines, uno de ellos fue pillado en Trinidad, pero el caso se calló. Luego el hermano Presidente Morales comenzó a repartir fondos a las Fuerzas Armadas para mejorar su infraestructura. Tan importantes fueron estos dineros que no hace poco en el puesto de avanzada de Tuscal, frontera con el Paraguay correspondiente al Regimiento 5 de Infantería Campero perteneciente a la Tercera División del Ejército, fue asaltado por unos delincuentes que les arrebataron las armas a los soldaditos de plomo que caminaban por eso lares.
El General Luis Trigo Antelo Comandante General de las Fuerzas Armadas, un hombre de una inteligencia que nos apabulla, dice a los medios que no fueron seis los soldados asaltados sino dos. Y con tal aclaración la realidad no es la misma. Que sean dos no es lo mismo que seis, para el caso de las armas sustraídas. ¿Y que fueron de los recursos que recibieron para que nuestras fronteras tengan la infraestructura y nuestros soldados estén debidamente pertrechados para defender la soberanía patria?
¿Dónde está la dignidad y soberanía de la que hace tanto alarde el hermano Presidente, cuando se refiera al Imperio norteamericano, pero que se calla y enmudece cuando suceden estas humillaciones en sus propias narices? ¡Ah! no es lo mismo. El discurso antiimperialista sirve para mostrarse al mundo como un luchador social. Y la mierda del dinero sucio repartido por toda la república que se tapa con papel de dudosa calidad sirve para tener a unos cuantos contentos de servir a la patria. Con la obsecuencia propia de los serviles que dejan pasar todas las marrullerías del hermano cocalero, agachan la cabeza y dejan que el mal olor cunda.
Quizás el maletín venezolano – argentino sirva para destapar la olla de los maletines venezolanos – bolivianos y algún momento sepamos de que fue la mano y cuantos embarraron su uniforme y la bandera a la que juraron defender.
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de napuco Publicado en 1