AHORA ES ISRAEL

 

DANTE N. PINO ARCHONDO

No se ha hecho mucha bulla cuando Evo Morales decidió por sí y ante sí romper relaciones diplomáticas con Israel. Las noticias se dieron en un contexto magro sin mayor análisis de lo que esto representa. Es que tanto la izquierda como los medios, respecto de Israel tienen una especie de “cuidado”. Ser izquierdista es ser enemigo de Israel. Es como una ecuación que cuadra. Lo contrario no se podría entender. Pero deberíamos hacer un esfuerzo por comprender el por qué de esta conducta lineal respecto al conflicto con los palestinos.

Si la izquierda fuera seria. En Bolivia eso es mucho pedir. Debería condenar la violencia ejercida por esos verdaderos gobiernos fascistas islámicos que se escudan en medio de una violencia institucionalizada donde se esclaviza a la mujer, se le obliga a la ablación del clítoris y se utilizan a los niños como bombas humanas. Ese islamismo es al que defienden.

Y cegados por la lógica de que todo amigo de los Estados Unidos es su enemigo y por tanto todo enemigo de ellos es su amigo, inician relaciones con Irán y las rompen con Israel. Menudos tipejos. Ven las cosas con ojos miopes y mientras el islamismo fanático desata el terrorismo convertido en “acciones heroicas” y manda niños bomba a morir en nombre de una libertad que no se entiende, la izquierda se jala los cabellos cuando el pueblo israelí tiene que defenderse.

Bolivia debería haber un llamado a la paz y la concordia entre estos pueblos. Pero nadie da lo que no tiene. Evo Morales no es sino un escudero de la violencia y del odio sembrado en sus discursos, en sus programas, y en su proyecto de constitución. Seguramente cree que siguiendo los absurdos del Chávez se gana el respeto de los intelectuales que fungen de izquierda. Pero en realidad nos muestra una penosa formación y compresión de la realidad que circunda la lucha en el oriente.

No se puede en nombre de la libertad justificar los totalitarismos islámicos. Callar ante sus acciones que cercenan la libertad de sus propios pueblos, defender el terrorismo como forma de lucha social. Eso no es, izquierda, eso es barbarismo ideologizado. Es tener una mentalidad fincada en la defensa de valores envueltos en miserias.

Yo no creo que debamos analizar la ruptura de relaciones con Israel cuantificando el impacto en las exportaciones, ni mirando la inmensa propaganda de algunos medios para convertir a Israel en el “malo” y a los palestinos en las “victimas” eso ya no puede caber en el mundo del conocimiento. Es una pena que el actual gobierno se haya alineado con una franja de intolerantes, de totalitaristas y fascistas encaramados en gobiernos que hacen del terrorismo una forma de vida.   

 

 

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