CUESTION DE PRINCIPIOS

 

DANTE N. PINO ARCHONDO

 

Escuché sorprendido al señor Eric Fajardo hacer una declaración en nombre de Manfred Reyes Villa, cuando le preguntaron su opinión sobre las declaraciones de Ramiro Paz, acusando a este candidato de recibir financiamiento de Gonzalo Sánchez de Lozada. Declaración, que fue inmediatamente aprovechada por Álvaro García Linera, descalificando al segundo en las encuestas. El señor Fajardo, dijo, que es el MAS el que se alimenta de los despojos del MNR y de la NFR. En una franca posición de desconocimiento de la trayectoria política de su candidato.

 

Hay un viejo dicho: “No hace más daño lo que entra a la boca, sino lo que sale de ella”. Y el vocero de Manfred es un pico suelto, que sería mejor tenerlo en otros quehaceres. Primero, si hay algún despojo de la NFR es Manfred Reyes Villa. Pues fue su Jefe Nacional. Y hasta no hace poco estaba empeñado en recuperar la sigla. Son, en este sentido, muy penosas las declaraciones del señor Fajardo.

 

Segundo fue Manfred Reyes Villa quien el 5 de agosto de 2003 firmó un acuerdo político con Gonzalo Sánchez de Lozada para integrar el gobierno de entonces. Lo hizo porque así lo decidió y nadie le puso una pistola en la cabeza para que lo haga. Aunque las presiones de la Embajada no fueron pocas. Le aconsejo leer mi libro “Octubre sin Fin”. Lo que está claro, es que la conducta política del Manfred, debe ser explicada y no vilipendiada, menos por la propia gente que ahora lo rodea.

 

Querer colocar un muro para separar lo que fue la NFR del MNR, negar con vehemencia cualquier acercamiento a Gonzalo Sánchez de Lozada, como si fuera esto un sacrilegio imperdonable, es querer negar el matrimonio, aunque este haya concluido en divorcio.

 

No quiero con esto avalar las declaraciones de Ramiro Paz, que parecen salidas de la imaginación antes que de fuentes serias y demostrables. Lo que no puedo dejar pasar es la manera con la que la gente de Manfred se persigna cada vez que escuchan el nombre de Sánchez de Lozada. En una actitud beata y carente de racionalidad, que invoca a tener lástima antes que respeto.

 

No es negando el pasado, como se conquista el futuro. Y en esto es mejor tener buenas razones que penosos olvidos. Manfred fue militar, tuvo que desempeñar funciones en calidad de tal, Manfred fue empresario, hizo negocios como tal, Manfred fue Alcalde y esa gestión está en el conocimiento de todos y como Prefecto fue un dolor de cabeza enorme para Evo Morales. Pues bien eso fue Manfred; y es ahora, lo que fue en el pasado, con sus aciertos y sus errores. Uno no anda naciendo todos los días, como cree García Linera, cada vez que se despierta. Uno es el producto de sus acciones y no hay manera de revertir lo que se hizo.

 

Al final todo es cuestión de principios, sobre los que se asientan las decisiones que se asumen. Ojalá que uno de ellos, sea el de la lealtad. Así como Manfred reclama por Leopoldo Fernández, ante la injusticia de su encarcelamiento, debería con la misma fuerza denunciar el Juicio de Responsabilidades en el que estamos sus ex Ministros. Porque es la misma injusticia que sostiene a Leopoldo la que nos mantiene en ese juicio. Y Manfred tiene a su propio hermano en esa situación. Pregunto: ¿Si no hay convicción para defender a su propia sangre de la injusticia, será que la defensa de Leopoldo está basada en principios?

 

 

 

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de napuco Publicado en 1