¿POR QUÉ ES VOTO DURO EL VOTO PARA EVO?

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DANTE N. PINO ARCHONDO

En medio de pueblos esparcidos por la distancia, cual si fueran lunares coloreados por el sol, abrazados por un viento frio que corre desde la cordillera nevada, los indios aymaras viven cultivando: alfalfa, cebada, papa, maíz y trigo. Sus ingresos no superan los 800 dólares anuales. Sus viviendas comparten, con los hijos al mismo ganado, que cuidan para el propio sustento y cambio en las ferias. No hay agua potable, energía eléctrica y caminos que les permitan salir a los mercados con su producción. Esta forma de vida es la que tienen desde tiempos inmemoriales. Tan inmemoriales que a pesar de todas las revoluciones que han soportado, la realidad parece imponerse con gran tozudez.

El duro clima les enseña a vivir sufriendo y les pide más trabajo que a sus similares en los llanos. Por eso saben lo que es esforzarse para tener algo. Y cuando lo logran no la sueltan sino a costa de su propia vida. Pues bien, son estos indios los que quieren que Evo Morales sea su Presidente. No es que esperan que les cambie la vida. Ya saben que eso no sucederá, si ellos mismos no se la cambian. Es que les da cierta alegría mirar su cara, sus propios rasgos, su propia falta de educación a la que no accedieron, sus propias costumbres esparcidas en el Palacio de Gobierno y la manera desafiante con la que Evo los trata a los antiguos patrones.

Es como una pequeña revancha. Y cómo no van a sentirse así, al verlo a Evo dar la mano a los señores de barba, esos que llegaron un día a sus tierras y sí les cambiaron la vida por completo, a las cholas, sentadas en los Ministerios hablando por teléfono y teniendo como secretarias auxiliares a señoritas de pelo teñido tecleando en las computadoras, que aún no manejan y los señores empresarios pidiendo audiencia con el fin de lograr un contratito que los salve de vender sus autos importados, para cubrir sus deudas.

Pero no es sólo esto lo que les tiene maravillados. Es que tienen toda la cancha libre. Ese territorio reclamado ahora como “originario” les está permitiendo hacer dinero fácil y rápido. La coca con toda su fuerza invade a la pachamama. Se siembra donde da. Y los Yungas, el trópico cochabambino hasta los límites con los llanos benianos y cruceños dan para eso. Sus efectos multiplicadores, una vez convertida en droga, genera riqueza, que así como viene se va, pero les hace ver el mundo con otros ojos.

Por todo el altiplano y el Chapare circulan autos “chutos” (no legalizados) llevando carga y pasajeros, cuando no, la droga mimetizada en esos bultos que circulan hoy día por donde uno menos se imagina. En el Altiplano, son las comunidades las que han decidido convertir la coca en pasta o en cocaína, para resolver su futuro. Como comunidad tienen fuero especial, nadie entra a fiscalizar sus asuntos. Y cuando algunos policías quieren pasarse de listos, les dan una lección, como la vivida en Epizana, donde fueron ahorcados y degollados por querer voltearles el dinero de la droga.

Así se ha juntado el Poder político con el poder del dinero fácil. Y mientras el gobierno deje hacer y deje pasar, su respaldo siempre será suficiente para hacerse reelegir. El circuito del dinero de la droga alimenta el contrabando, expandiendo el tejido social a todos los sectores en todo el territorio nacional. Eso conocen muy bien los gremiales y los transportistas, los cocaleros y los intermediarios financieros que blanquean el dinero de la coca con préstamos denominados “micro – crédito”. Este circuito tiene a todos muy cómodos y lo que menos quisieran es que se acabe. Que comiencen los controles de la DEA, que se ponga a trabajar a la Aduana, que el gobierno reduzca los sembradíos de la coca. Eso es lo que no quieren y por eso no votaran por opciones sospechosas de querer cambiar las cosas. Que como están, para ellos, ¡están bien!

Así que cuando Evo tiene más apoyo que antes en Santa Cruz, no es porque ese apoyo no quiere al Prefecto Costas, sino que se viene integrando al circuito del dinero fácil. Y los que no quieren a Evo en La Paz, Santa Cruz y Cochabamba, no es porque su economía está mal, cómo lo va estar con gasolina barata, con gas y energía eléctrica subvencionados, y con productos de contrabando cuyos precios no se pueden explicar comparados con los del origen del que provienen. No es por eso. Es porque sienten que sus valores “sociales” están invertidos y piensan que los puestos de la burocracia centralista del gobierno serán ocupados por los nuevos burócratas tan corruptos e insensibles como los otros.

Todo esto parece que no fue debidamente estudiado por los candidatos del Plan Progreso y Unidad Nacional. Están en otro micro. Y andan gritando No al Odio y Quiero Debatir. Lo que le tiene muy sin cuidado a ese 54 por ciento urbano que será mucho más con el voto rural para asegurar la continuidad, más que del gobierno, de sus propios intereses.

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de napuco Publicado en 1