AL ALBA

 

DANTE N. PINO ARCHONDO

 

No hay cosa más bella que la aurora, con sus primeras luces, anuncia el fin de la noche, de la oscuridad, de las sombras. Si así fuera lo que nos anunciaron en la denominada Cumbre del ALBA, sentiríamos que vamos camino al anunciamiento de un nuevo parto histórico y que esa larga noche que vivimos tanteando en la oscuridad, procurando encontrar el camino del progreso, al fin nos sale al encuentro.  

Pero la verdad es distinta. Nos están llevando a mayores profundidades, donde la luz y hasta el oxigeno se acaban. Y los conductores del ALBA, parecen creer lo contrario. Cada vez que gritan anunciando la liberación, nos encadenan más fuerte. Y en nombre de esa libertad que dicen ofrendarnos, nos regalan lo contrario.

Las economías de los socios del ALBA, son similares en los siguientes aspectos: el  porcentaje de la pobreza que los caracteriza. Más del 50 por ciento de sus habitantes viven en este rango social, sus gasto corriente sustenta la burocracia estatal, que disfraza la ausencia de empleo productivo, la inversión doméstica no supera el 10 por ciento de su PIB, por eso el endeudamiento externo e interno representa el 70 por ciento de él, el marco institucional es inestable y está en función a la voluntad “presidencial” y por tanto la seguridad jurídica es muy endeble, la corrupción corroe sus Estados, independientemente de que sean- pluri o uni nacionales- su matriz de insumo producto muestra una alta dependencia de las importaciones de materias e insumos para su producción, el acceso al crédito es caro y las subvenciones estatales variopintas, van de la mano con bonos asistenciales.

Son estas economías que quieren unificar sus monedas y crear empresas gran – nacionales, en contraposición a las empresas transnacionales. Es decir, nos quisieron vender la idea de que ya tenemos una sola moneda que reemplaza al dólar y que el salto a la industrialización viene de la mano de empresas estatales para todo lo que sea posible. Producirán los Estados, comercializaran entre ellos y por supuesto, fijaran sus precios, en relación al Sucre.

Las preguntas son: ¿y de donde obtendrán el capital para estos emprendimientos, la tecnología respectiva a ser aplicada en cada uno de ellos y cuál será la política arancelaria e impositiva en cada caso?, ¿cómo evitarán el impacto en su política fiscal, si se nivelan o equiparan los impuestos y aranceles?, y ¿qué niveles de endeudamiento se colocaran?, ¿cómo regularan los acuerdos multi y bi laterales que tienen actualmente con otras economías?, ¿qué marco legal regulara este comercio inter estatal en contraposición al comercio privado?

Sólo para dar ejemplos de lo que significa un proceso como el anunciado. Por esto, no se trata de criticar o de aplaudir los discursos de plazoleta. Se trata de colocar una propuesta como esta en el marco de la realidad. Porque ya va siendo hora de que estos señores del ALBA, comandados por el petrolero Chávez, digan lo que se les viene a la imaginación y  presenten sus delirios, como si fueran proyectos cimentados en realidades concretas.

 

 

        

 

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de napuco Publicado en 1