PASITO A PASO

 

DANTE N. PINO ARCHONDO

Si algo aprendió Evo Morales en su larga carrera política es a ir abriendo camino, sin detenerse y sin parar. Frenaba los aprestos de los gobiernos que hacían lo que les ordenaban, erradicando la coca, por encargo externo y lo hacía combatiendo en persona a los Umopares y la DEA. La dura batalla que le dio a Hugo Banzer en su último mandato, que dispuso la decisión de coca cero, fue lo que le hizo crecer en el ámbito mundial. Las organizaciones anti imperialistas, europeas, se enamoraron del cocalero que ponía de cabeza a los militares, policías y Ministros destrozando todo lo que se proponían hacer contra las organizaciones cocaleras.

En una penosa actitud el gobierno de Jorge Quiroga (Tuto) trató de invalidarlo políticamente, ordenando al Parlamento oficialista le quiten el fuero parlamentario y se lo ponga a disposición de la justicia ordinaria, acusado de haber promovido y cooperado en la muerte de los esposos Andrade. Penosa porque además del voto congresal que dio paso a dicha instrucción, todo lo demás quedó en veremos. En este acto político, participó Manfred Reyes Villa con su bancada parlamentaria donde su hermano Erick oficiaba de diputado nacional.

Recuerdo que le advertí a Manfred sobre esta decisión y sus consecuencias políticas, que le dije no iban a ser otra cosa que agrandar la figura de Evo interna y externamente. Pero cómo la orden del enjuiciamiento partía desde el Palacio y desde la misma Embajada americana. Manfred dio la orden para que se vote por el desafuero.

En este mismo proceso participó Leopoldo Fernández a la sazón Ministro de Gobierno. Y debía activar el enjuiciamiento de Evo, enviarlo a la cárcel. Pero convencido de que no había suficientes indicios que lo relacionaran con las acusaciones que le hizo el Congreso, dejó las cosas entre paréntesis.

Total Evo regresó y fue millones. El 54 por ciento del electorado le dio el voto para que sea Presidente. Ahora desde el gobierno que controla, sin detenerse nunca, pone en la cárcel a Leopoldo con una acusación, que cómo a él, no se le puede probar, pero que a él, poco le importa y decreta el arraigo de Manfred, la anotación preventiva de sus bienes, y tiene en pleno proceso a su hermano Erick, para quien la sentencia por genocidio está a la vuelta de la esquina.

Pasito a paso, Evo se cobra la factura, con la diferencia de que no le tiembla la mano a la hora de emitir sus órdenes, como les sucedió a quienes en su momento pudieron ejecutar las que recibieron. Cuando el enemigo está en tus manos no tengas piedad, porque luego él no la tendrá contigo.

Así como Evo dijo cuando lo desaforaron que era un acto de venganza política y de injusticia social. Ahora Manfred reclama por sus derechos electorales y piensa que la orden de Evo es porque él está pisándole los talones en la intención de voto. Yo creo que Evo actúa en su contra, porque le ha perdido el respeto y precisamente porque la intención de voto a favor de Manfred ha llegado a su techo electoral. Si no fuera así, la orden sería dejarlo libre para movilizarse, ya que podría pasar de ser el segundo a ser el primero, al victimizarlo.

Los estrategas electorales de Evo están dando lecciones a los de la oposición y cómo se puede advertir, hay un silencio parecido a la conformidad y nadie ha salido a las calles a protestar por el arraigo de Manfred, esa es la prueba de el voto contra Evo es un voto de la casa a las urnas, pero no a las calles.

Ante esta situación le aconsejo a Manfred que haga un test de consistencia a su voto y si es cómo él cree que está bien posicionado en las encuestas, debería declararse en huelga de resistencia activa y convocar, a su electorado, a las calles para convertir la decisión judicial en un instrumento que capte el voto de los indecisos a su favor. Perder esta oportunidad para medir los niveles del electorado y sus efectos multiplicadores sería un error.

 

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de napuco Publicado en 1