CUESTIONES FORMALES


Resulta cada vez más difícil tratar de explicar lo que sucede en Bolivia. Hechos, dichos y decisiones que en otros momentos hubieran causado un revuelo nacional, demandando explicaciones y con toda seguridad interpelaciones congresales, hoy día no merecen más que algún comentario u opinión solitarios en medio de un proceso que comienza a mostrar la desagregación nacional.

¿Qué gobierno se hubiera atrevido a declarar, como lo hizo el señor García Linera, que la ruptura de relaciones diplomáticas con Chile es solo una cuestión de formal y que por encima de aquella decisión asumida, están las relaciones estrechas y cordiales que sostienen los gobiernos de Bolivia y Chile? ¿Quién en su sano juicio hubiera declarado, como lo hizo el señor Cónsul de Bolivia en Chile San Miguel, que sostenemos las mejores relaciones en los más altos niveles políticos?

Entonces, ¿si tan buenas son estas relaciones, si el tema marítimo es una cuestión formal, porque no restablecemos relaciones y dejamos lo formal para dar paso a lo esencial que parece ser, un almuerzo en La Moneda y un juego de futbol entre Presidentes, que los hace sentir muy importantes y tan halagados en su vanidad que los ha convencido hasta lograr inyectarles la sensación de que Bolivia y Chile no tienen sino cuestiones formales pendientes?

Y el hecho de haber disertado algo así como “Poder, Estado y socialismo en la Bolivia contemporánea” ¿le otorga al señor García Linera las atribuciones de calificar la demanda marítima como algo que puede esperar a que los chilenos decidan cuando les dará la gana de comenzar a hablar en serio sobre este tema?

La comedia resulta mucho más patética cuando es el señor Sebastián Piñera Presidente chileno quien advirtió durante la campaña que Bolivia podía olvidarse de pedir mar con soberanía y que luego de un almuerzo de cortesía logra que el Vicepresidente de Bolivia salga satisfecho con los tiempos y ritmos que le ofertaron, quedando demostrada, una vez más, que la sagacidad chilena es inconmensurable.

¡Tan poco necesita este ideólogo del fracaso, que un almuerzo basta para ponerlo en una ubicación fuera de juego! Y lo hace nada menos que un hombre representativo de esa derecha empresarial capitalista de la que abjura el señor Morales. ¡Cómo habrán debido reírse al despedirlo entre esas paredes de La Moneda!

Esta es la realidad nacional ahora. Estos son los resultados de ese cambio alegórico del que hablan como si fuera al serio y con sentido. Desde afuera tenemos que ocultar el sonrojo que nos produce la pregunta ¿Qué opinas de lo que ahora dijo tu gobierno?.

de napuco Publicado en 1