LOS RESPONSABLES

DANTE N. PINO ARCHONDO

Una vez asumida la medida que termina con la subvención de la gasolina y el diesel, y vistos los efectos multiplicadores que tiene esto, las organizaciones sociales, esas agrupaciones que fueron las que hicieron posible este gobierno, tratan de encontrar a los responsables de lo que consideran la traición neoliberal.

Si vamos por el lado gradual, los primeros responsables son los Ministros del área económica y luego todos los responsables políticos que avalan sus recomendaciones. En el presente caso, el Ministro cabeza es el de Hidrocarburos, y luego el Ministro de Economía y Finanzas, el primero porque es el que tocó la campana de alerta sobre la producción hidrocarburífera de líquidos, demostrando al gobierno, que su disminución, corría de manera directamente proporcional al incremento de la subvención, lo que en el mediano plazo ya era insostenible. Y el segundo porque es el que dio los datos del impacto social de la medida.

El gobierno seguramente luego de esa exposición, sabía que tenía el tiempo contado. Más temprano que tarde, la demanda de gasolina y diesel tendrían un desequilibrio enorme entre el precio y cantidad, así que si la medida se tomaba con gradualidad, los efectos eran los mismos, desabastecimiento, contrabando y desangre financiero, con el ingrediente de que cuando más cerca al tiempo de recambio electoral se hiciera, las probabilidades de una reelección disminuían.

Esto es lo que nos dice el Senador Surco, cuando se refiere al cálculo político efectuado para tomar la decisión. Al final se dieron cuenta de que hacerlo ahora, cuando Evo Morales tiene un fuerte respaldo político, era preferible a tomar esta medida, que cuando este apoyo sea menor. Este cálculo tuvo que ver con la disyuntiva de la gradualidad, o la medida de shock. La primera horadaba la popularidad del Presidente y cada aumento de la gasolina hubiera ido acompañado de protestas y pedidos de reajuste, con lo que era muy arriesgado llegar a tiempos electorales con un buen soporte social, mientras el shock tiene la ventaja de que se enfrenta la protesta en un tiempo y se espera vencerla, pasando luego a la etapa de la recuperación de ese patrimonio político.

Por todo esto, resulta otra mentira, que el Presidente Morales diga que con la medida está priorizando su responsabilidad como gobernante, antes que cuidar su imagen. Al contrario todo el cálculo político es para preservarla.  

Por muy dura que sea la resistencia, al final, no hay una organización política que pueda agruparla y organizarla, con lo que el cuadro de tensión actual, se resuelve entre el gobierno y los dirigentes de las organizaciones sociales, que deben enfrentarse a la caída del gobierno sin saber quién es su posible reemplazo o la negociación para encontrar puntos de acuerdo entre el incremento de precios y el aumento de los ingresos familiares.

Creo que vamos por el segundo paso: encontrar acuerdos. El gobierno ha dado el primer paso: dinero para los dirigentes sindicales de la CSUTCB, incluso a costa de anular a los Alcaldes rurales, aumento de sueldo para las Fuerzas Armadas y la Policía, para evitar otro febrero de 2003 (enfrentamiento entre ellos) y lo mismo para salud y educación, que son sindicatos poco dóciles al gobierno, con los que se deberán tratar además del aumento otras prebendas. Queda la clase media que depende de un sueldo, la burocrática estatalista con dos aguinaldos y la otra echada a la suerte de su negociación, pero sin liderazgo político sobre el que apoyarse.

Ahora es más fácil entender toda la persecución política que se hizo para deshacerse de la oposición. Menos una, la del MSM, Juan del Granado y su Alcalde Revilla, a quienes había que preservarlos por su poder de movilización en La Paz, aunque siempre se puede llegar a un entendimiento con este político, que ya dio muestras de docilidad con diferentes gobiernos.

Para concluir, el último escenario calculado, tiene que ser aquel que considera la abrogación de la medida, lo que se haría si todo el esfuerzo para contener la resistencia fracasa. Eso llevaría al escenario de la gradualidad en la eliminación de las subvenciones a costa de una mayor dependencia política con los sindicatos corporativos.

Todo esto nos lleva al cuadro político configurado por el control hegemónico del gobierno, basado en el totalitarismo que ha logrado establecer en los anteriores años y que ahora le sirve para consolidar su proyección política, en el entendido de que lo hará modificando sus relaciones con las petroleras, subordinando a los empresarios a seguir su política económica o perder sus inversiones y manteniendo el control salarial de las Fuerzas Armadas y la Policía.

Anuncios
de napuco Publicado en 1