NUNCA EXISTIO JUCIO DE RESPONSABILIDADES A GONI


DANTE N. PINO ARCHONDO

El resultado del denominado Juicio de Responsabilidades a Gonzalo Sánchez de Lozada, no es el producto de un proceso adecuado a lo que manda la ley. Es sencillamente imposible pedir que el olmo, nos de, como fruto: peras. Porque nadie da lo que no tiene. Así que pedir que la administración de justicia sea proba, en Bolivia, es pedir imposibles.

Lo que mal comienza mal acaba, dicen. Y el juicio de responsabilidades a Gonzalo Sánchez de Lozada, terminó siendo un juicio de responsabilidades al Alto Mando Militar y dos ministros inocuos en el conjunto del Gabinete. Sucede que el Fiscal General de la República nunca pudo sentarlo en el banquillo del acusado, en realidad, si hablamos oficialmente, Goni, nunca se enteró de algún juicio en su contra, porque nunca fue notificado legalmente. O sea que el pretendido Juicio no es más que una charada de tipo político, que tiene como acusados a militares que cumplieron ordenes presidenciales y a dos Ministros que no tocaron pito en el conflicto.

Esto, que de por sí ya es bastante, como para dar por terminado un proceso llevado a cabo con un procedimiento vergonzoso y violador de la ley, no termina de seguir contabilizando otro acto transgresor y vergonzante. Resulta que el Tribunal, que la ley manda conformar para juzgar los Juicios de Responsabilidades, determina que debe estar compuesto por 12 jueces y que estos deberán dictar sentencia con dos tercios de sus miembros.

Hace rato que el Juicio se lleva a cabo con siete jueces. Es decir con un número insuficiente para dictar sentencia. Pero estos mismos jueces, interpretando al ley (que no es su función) decidieron seguir con el proceso. Hace pocos días el juez Ortuste falleció, lo que dejó al Tribunal con seis jueces. Por tanto, dos tercios de 12; son ocho jueces, quedan seis. Qué se pretende con este numero de jueces?

Hasta donde puede llegar la violación al debido proceso? hasta el linchamiento, es la respuesta!

Uno debería pensar que los actuales miembros de ese Tribunal, al menos por dignidad, deberían dar por concluido este penoso proceso. Pero no pueden. Tienen sobre sus cabezas una guillotina. Todos están acusado de prevaricato por el gobierno de Evo Morales. Y aún así, prosiguen ejerciendo su labor. Es lo mismo que el acusado de delinquir ejerza autoridad para juzgar.

Con este cuadro de situación está terminando el inexistente juicio de responsabilidades a Gonzalo Sánchez de Lozada.

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de napuco Publicado en 1