PESCADO EN FLOR


DANTE NAPOLEON PINO ARCHONDO
Si quieres degustar un plato exquisito preparado en una chifa, en Lima, tienes que ir al barrio chino, a la calle Capón, pide Pescado en flor. Esta comida de raíces chinas y peruanas tiene una increíble combinación de sabores. Nos dirigimos allá con un grupo de amigos y en el trayecto sucedió algo fuera de lugar. Una persona, como acostada de espaldas en una especie de tabla con ruedas, se deslizaba por la calzada. Supe que era un discapacitado al ver la forma en que maniobraba esa tabla que le permitía moverse. La reacción inmediata fue sacar unas monedas para dárselas, y así lo hice.
Casi de inmediato sacó una bolsa, de esas que uno compra para hacer “mercado” y me la alcanzó, le dije que estaba bien, que no se preocupara por darme la bolsa, pero el hombre me respondió que él no quería limosna, que esa era la forma en que se ganaba la vida, él trabajaba así, vendiendo esas bolsa por cinco soles, en silencio le recibí la bolsa y supe que estaba ante un hombre con dignidad.
No podía caminar usando sus piernas, se movía con mucha dificultad, recibía el dinero pero entregaba a cambio una bolsa. No quería limosnas, quería que se le tratara como a otro comerciante ambulante, eso era todo.
Quizás este hecho nos muestra la manera de ser de una persona que no espera la compasión ni que finge un dolor o un mal para pedir limosna, está impedida físicamente, pero no mentalmente, su espíritu está íntegro y su deseo de trabajar para sobrevivir nos muestra esa decencia que cuanta falta hace en la sociedad.
Qué distintos son otros escenarios, donde el discurso oficial es pedirle al Estado, o donde son los gobiernos los que promueven esa mentalidad de pedigüeño, los unos porque quieren tenerlo todo sin hacer el menor esfuerzo para merecerlo, los otros, porque desean un conglomerado social dependiente de su magnanimidad para darles o no lo que les ofrecen. Son como dos polos que se atraen.
Esa atracción viene ahora en un envoltorio con etiqueta: “socialismo andino” se le ha denominado, y pretende convertir a los bolivianos en una sociedad de manos levantadas, que esperan la limosna que el Gobierno les haga llegar. La prédica contra la libre iniciativa, mostrada como el pecado original, que sostiene al capitalismo, sistema del que se reniega, al que se jura combatir y hacer desaparecer, busca encubrir el verdadero objetivo que no es otro que mantener la dependencia social de lo que pueda hacer el gobierno por todos.
¿Qué sería de la Cuba sin el padre Fidel, o que sería de Nicaragua sin el benefactor Ortega o que será de Venezuela sin la presencia de Chávez, y cómo imaginarse Bolivia sin Evo Morales? Pero son solo ellos los que creen que no hay vida para los demás si están ausentes, son ellos los autos convencidos de que hacen falta, por eso buscan anular la iniciativa ciudadana, no permiten que otros generen ideas, resuelvan situaciones hagan emprendimientos, demuestren que no necesitan del Gobierno. Eso los molesta, les inquieta y por ello buscan anular todo principio de libertad personal y de innovación y creatividad.
Contra esta impostura es que debemos rebelarnos, contra la intención de volvernos una sociedad sin dignidad, palabra que se la quiere usar como escudo anti capitalista, cuando en realidad debía ser utilizada para derrumbar los muros de la opresión.

Anuncios
de napuco Publicado en 1