POLITICA Y ECONOMIA

DANTE N. PINO ARCHONDO

El proceso que denominé de “desmoronamiento” político del M.A.S. que se inició cuando fue derrotado en las urnas (voto nulo) y en las calles (primera marcha indígena TIPNIS) prosigue su ruta crítica sin pausa y cada vez con mayor prisa.

La causa de este derrumbe que se observa, tiene su centro en la figura de Evo Morales.  No es de extrañar que entonces el fuego abierto busque como blanco directo al Presidente. En otras palabras, deshacerse de la oposición parecía una buena idea, pero al final del día resultó ser una mala idea, tan mala, que su autor, hace tiempo ha optado por hacerse a un lado y dejar que su socio en el mando quede como el claro responsable de las decisiones en el Palacio de Gobierno.

El pasito al costado que dio Álvaro García, buscando el matrimonio como pretexto, ha servido para colocar a Evo Morales en el centro de la tormenta. Y esta conducta se hace explícita precisamente junto con la primera derrota del Gobierno: en las urnas y en las calles.

Resultados políticos que no se explican si los comparamos con los resultados económicos. Recordemos que el Gobierno desarrolló una fuerte campaña publicitaria para remarcar los resultados macro económicos: Crecimiento de las Reservas Internacionales, superávits comerciales y fiscales, incremento de las captaciones bancarias, inversión pública que supera los 3 mil millones de dólares.

Los organismos internacionales como el FMI han remarcado estos resultados y otros han declarado que la pobreza ha disminuido y que el consumo ha mejorado. Se tienen indicadores en sentido de que la producción agrícola ha logrado producir  bienes que antes se importaban, en fin; en medio de todo este panorama económico, Bolivia  debía estar de fiesta permanente y en vez de ello lo que tenemos es un infierno de conflictividad social que ha superado todos los records anteriores.

Tanta alaraca económica lanzada a los cuatro vientos, logró convencer a todos de que economía tan saludable, tiene que verse reflejada en los bolsillos de los trabajadores. Y en realidad comparados los ingresos con los precios, lo que se siente es que el poder adquisitivo de los primeros se pierde como el agua entre los dedos, las familias observan que el 2003 con un boliviano se compraban cuatro panes y ahora se anuncia que solo se podrán adquirir dos, esto mismo se refleja en la adquisición de bienes alimentarios.

El Ministro de Economía Arce, declara que el TGN ahora depende menos de los impuestos provenientes del gas y minerales y que se sustentan más en el pago del IVA al consumo, lo cual implica que la demanda de bienes y servicios ha crecido, ¿cómo si los ingresos reales no lo hicieron?

Los ingresos fijos de actividades legales pierden poder adquisitivo, el gobierno decide incrementar los sueldos del sector público y eso presiona sobre la demanda lo que provoca un nuevo incremento de precios, con lo cual el aumento se pierde. Pero los ingresos provenientes de actividades ilegales: narcotráfico, contrabando, sobreprecios, coimas oficiales, parecen crecer con la misma intensidad con la que el Gobierno ve acrecentar el enriquecimiento de su entorno. En todo caso el incremento del consumo sin un incremento del producto solo es posible con endeudamiento y/o ingresos no declarados.

¿Quién provee de empleo hoy en Bolivia? El Gobierno Central, los Gobiernos Regionales y las Alcaldías, más las empresas estatales, la creación de empleo burocrático se ha multiplicado, empleo ineficiente.

Al frente están los que ganan su ingreso con actividades informales. Estos quieren menos Estado y más mercado, los otros piden más Estado y más mercado. Ambos buscan en el mercado la fuente de la generación de su riqueza. Y el mercado en Bolivia es informal en más del 70 por ciento de las actividades económicas.

Lo que parece ser de todo esto, es que el Gobierno no sabe y no tiene capacidad gerencial para administrar la economía. Ha generado expectativas económicas muy grandes  gozando de unos recursos excepcionales, como nunca, y sin embargo en más de seis años la economía no se ha modificado, sigue siendo primaria exportadora, sigue sosteniendo una injusta distribución del ingreso y sigue haciendo del Estado el principal empleador.

El cuadro de conflictividad entonces se explica, porque se han desencadenado ambiciones en los sectores más radicales de la política nacional, que están seguros de poder administrar la actual bonanza en su favor. En otras palabras, cuando hay dinero las ambiciones se desbocan  y las lealtades desaparecen.

La COB pide lo que sabe que no le pueden dar, entonces ¿por qué lo hace?, quiere el Poder.  Y si los cocaleros  lo tienen, la COB no ve motivo para no disputarle el negocio. Por eso la coca se moviliza para advertirle a la COB que pelearan por lo suyo.

Esta es otra fase del desmoronamiento del M.A.S.  Proceso que continuará en medio de la contradicción más dramática: hay economía, pero no hay política para administrarla.

 

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de napuco Publicado en 1