MAR POR GAS ¿AHORA?


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DANTE N. PINO ARCHONDO

Al mismo tiempo de que nos enterábamos del desahucio que hacía el Presidente Piñera de Chile al reclamo marítimo,  mal presentado por el Presidente Morales de Bolivia, la Corte Interamericana de Derecho había aceptado la demanda en contra suya, presentada por la diputada Norma Piérola , por violación a los derechos humanos.

En un escenario montado para tratar asuntos de interés hemisférico con la Unión Europea, donde el intercambio de acuerdos y conversaciones tendientes a mejorar las relaciones comerciales es el eje central de esta cumbre, el Presidente Morales se fue, como siempre, por las ramas y dejó de lado la oportunidad de encarar proyectos que aceleren la industrialización de nuestros hidrocarburos, fundición de minerales e industrialización del litio, cuando no, la ampliación de mercados para nuestra producción textil.

Llamó hermanos a los miembros de la FARC, condenó al mercado por ser, según él un instrumento del diablo, condicionó la integración de acuerdos con la Unión Europea a la devolución de la islas Malvinas, la entrega de una salida al mar para Bolivia y al uso de la tecnología ancestral de los pueblos originarios.

Mas perdido que mono sin árbol, dirían algunos. La realidad es que no hay nada más perjudicial para los bolivianos que ser representados por alguien que cree que cualquier ocurrencia dicha por él, se convierte en mandato para los demás. Asiste a esta clase de reuniones como lo hace en sus asambleas cocaleras en el Chapare, improvisando todo, hablando desordenadamente y ordenando como sargento de tropa.

Para plantear un tema, tan delicado y serio como es la demanda marítima y tener eco internacional, se debe hacer un trabajo de campo, con una anticipación suficiente que garantice en su momento la atención y apoyo de los países a los cuales nos estamos dirigiendo. La Cancillería, tan predispuesta a realizar acullicos y ceremonias ancestrales debió haber previsto esto, el señor Vicepresidente, tan pulcro en preparar matrimonios en Tiahuanaco podría haber dedicado tiempo y estudio a este asunto, sabiendo que el señor Morales requiere de un largo proceso de preparación para que aborde un tema complejo como es este. Pero no, cuando se tratan de los intereses nacionales todo es improvisación, pero cuando se trata de perseguir a la oposición y de extorsionarlos las cosas se planifican, se hacen estrategias y se tiene cuidado suficiente para garantizar resultados.

Este es el gobierno que según las últimas encuestas conocidas le otorga al señor Morales un 32 por ciento, a pesar de todo. Es decir parece que nada de lo que hace, por malo que sea le resta convocatoria de esas masas a las que les da bonos, canchas de futbol y fiesta. Hasta los guerreros del gas en la ciudad de El Alto están mudos. No dicen nada sobre la propuesta de mar por gas hecha a Chile en la reunión. La pregunta es: ¿para qué sirvió la revuelta de octubre de 2003?, ¿no fue ese el pecado de Gonzalo Sánchez de Lozada?

Tanta irresponsabilidad en el manejo de la cosa pública, al extremo de usar el dinero del pueblo como billetera propia, en cualquier sociedad consciente de sus derechos y de las obligaciones de sus mandatarios, tenía que haber producido cuando menos un cambio de gabinete o la iniciativa de revocatoria de mandato.

Bolivia a pesar de sus resultados macroeconómicos está dejando pasar las mejores oportunidades para cimentar su desarrollo y asegurar el bienestar social especialmente de las nuevas generaciones. La causa no está, ahora, como se decía antes, en la desigual relación de los intercambios, de nuestras materia primas por manufacturas, puesto que ahora recibimos más por el mismo volumen que exportamos y ya no se puede ir afirmando que la dependencia es el efecto directo de esa relación. Mirar la realidad con ojos nuevos, es lo que exige el mundo global. Y justo ahora cuando necesitamos un gobierno de ideas, de innovación en la planificación de objetivos nacionales y de mirada en el largo plazo, tenemos lo contrario, ratones parlanchines con poses de matones.

 

 

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¿POR QUÉ SEÑOR PRESIDENTE?


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DANTE N. PINO ARCHONDO

La verdad es que el tiempo es lo de menos, si al pueblo se le hubiera dado un informe sobre el estado del Estado Plurinacional y que este hubiera contenido no solo cifras comparadas, sino resultados.

Las cifras que pude escuchar a la lejanía, eran comparaciones de números corrientes, es decir de cantidades y precios del año comparado con lo mismo de otro año, o divisiones simples de cantidades entre el número de habitantes, como resultados per capita, donde el divisor crece y el dividendo se mantiene estático en el tiempo.

El esfuerzo mal elaborado de sus asesores a la cabeza del Ministro de Economía y Finanzas, quiso demostrar el cambio, del antes y el después. Antes de Cristo y después de él, las cosas son siempre diferentes.

Pero más allá de este pésimo trabajo, que debería merecer una llamada severa de atención al señor Arce Catacora, lo cierto es que la economía nacional, no tiene déficits fiscales, comerciales, sus reservas crecen, el valor de las exportaciones de materias primas también (gas y minerales), el gobierno puede darse el lujo de subvencionar la gasolina, diesel y gas licuado, es decir este gobierno tiene plata señores y la tiene de fuentes formales e informales, legales e ilegales, como nunca se tuvo en los últimos cincuenta años de economía nacional.

Ahora bien, con todos estos recursos, la pregunta es ¿por qué no hicieron lo que dijeron iban hacer hace siete años atrás?

Y el señor Presidente con la candidez envuelta en cinismo nos dijo que en estos siete años no hizo nada, ni industrializó los hidrocarburos, ni acabó con el analfabetismo, ni mejoró la educación, ni aumento el empleo y el salario, ni se preocupó por la educación, y no hizo nada por dotarnos de mayor seguridad ciudadana y seguridad jurídica para la inversión.

Así que como no hizo nada en siete años con el uso del dinero del pueblo, la pregunta es ¿por qué señor Presidente?

Y ahora luego de siete años en el uso y abuso del Poder, viene a contarnos el cuento de que repetirá su tarea y nos la quiere presentar como si fuera trabajo nuevo. Si en siete años no hizo nada y por el contrario la corrupción se apoderó de todo su entorno oficial, el narcotráfico se expandió por todo el territorio nacional, la malversación de fondos públicos se multiplico por diez, ¿por qué debemos creerle que ahora se ocupara de todo eso?

El bienestar del pueblo se demuestra con resultados no con cifras comparadas. Siete años y seguimos exportando materias primas, gas y minerales, seguimos importando todo lo que consumimos incluyendo ahora, como nunca, bienes agrícolas, seguimos dependiendo de la inversión externa, hemos ahondado la dependencia alimentaria, hemos perdido mercados para la exportación de nuestros textiles. ¿Por qué señor Presidente?

Y el fracaso de su gestión no es solo económico, tenemos violadores, extorsionadores, fiscales corruptos, jueces venales, funcionarios públicos que viven de la coima diaria, niños en las calles pidiendo limosna o trabajando para sobrevivir, familias sin techo, hombres sin trabajo y droga que se vende en todas partes. ¿Por qué señor Presidente?

Entonces nada ha cambiado, todos estos siete años han sido un engaño. No se practicó el ama sua, el ama kella el ama llulla. ¿Por qué señor Presidente?

 

 

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DIFERENCIAS QUE MARCAN


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DANTE NAPOLEÓN PINO ARCHONDO

La ceremonia de juramento del 44 Presidente de los Estados Unidos Barak Obama, se cumplió en fiel mandato a su Constitución, reafirmando los valores y principios del pueblo norteamericano. La libertad y la justicia como pilares fundamentales del Estado de Derecho, se ha repetido una vez más.

No podemos dejar de comparar la solidez institucional, que es producto del respeto irrestricto al mandato constitucional por sus líderes en Norteamérica, con la debilidad institucional que observamos en Latinoamérica, fruto del continuo desconocimiento de los preceptos constitucionales y del imperio de la voluntad de sus líderes, que se sienten todopoderosos y que se sitúan por encima de la ley.

A nadie se le ocurriría en los Estados Unidos plantear la tesis de que siendo el Presidente un ciudadano reelegido no necesita juramentar o que lo podría hacer cuando le venga en gana o a ningún Presidente de ese país, se le ocurriría decir “yo le meto nomás y que luego lo arreglen mis abogados que para eso estudian”

Por supuesto que no tenemos precedente de que un Presidente norteamericano una vez reelegido haya pretendido modificar la constitución para volverse a reelegirse. En cambio en Latinoamérica esta es una práctica política continua.  Diferencias que marcan las distancias y que explican el progreso de una sociedad frente a otra.

Los Estados Unidos se aprestan a enfrentar cambios muy importantes en el orden económico, por el impulso tecnológico que le dará a la producción de energía, y por el cuidado que pondrá en la economía de las clases medias para hacer frente a la crisis actual, además de privilegiar en el orden internacional el dialogo y la negociación antes que la imposición.

Es entonces importante tener una nueva lectura en el orden del relacionamiento diplomático. Lo que definirá posibilidades en el futuro. Pienso en la urgencia de planificar la economía mirando hacía el mercado internacional, en utilizar los factores productivos que poseemos, especialmente nuestros recursos naturales renovables para fortalecernos, en la urgencia de integrar el territorio nacional, en el intercambio de tecnología y explotación de la tierra y sus recursos.

En sentido contrario a lo que muchos plantean ahora, creo que es hora de abrir la economía, captando esas inversiones desesperadas por encontrar nichos económicos con potencial y direccionarlas hacía el cumplimiento de nuestros objetivos nacionales, que requieren de empresarios con aptitud de riesgo y de conciencia nacional.

Estamos dejando pasar una coyuntura excepcional, soportando a unos ratones parlanchines con poses de matones que vienen manejando la economía del derroche y no de la producción y del desarrollo. Este pecado sostenido, es producto del inmediatismo histórico del que, parece,  no podemos desprendernos. La unidad nacional en torno a grandes proyectos, es lo que debe diferenciar a la nueva generación de políticos, hay que terminar con el gasto en canchitas de futbol y comenzar a pensar en grande.

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LA ECONOMÍA DEL DERROCHE


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DANTE NAPOLEÓN PINO ARCHONDO

La economía no es un problema, por ahora no es el tema que deba preocuparnos, me dijeron no hace poco. Bolivia ostenta indicadores macroeconómicos que avisan de una buena salud, la proyección de crecimiento de su producto se sitúa por encima de la media sudamericana, tiene superávit fiscal y comercial, generación de ahorro que se traduce en captaciones bancarias que muestran record nacional y reservas internacionales por encima de las requeridas. Es decir, un cuadro de situación que era el ideal durante cincuenta años atrás.

Yo recuerdo al Fondo Monetario Internacional, llegando al Banco Central de Bolivia, para hacernos saber los ajustes inevitables que debíamos ejecutar, si queríamos seguir siendo sujetos de crédito internacional. Y sus recetas siempre significaron el debilitamiento de la gobernanza y el empobrecimiento de los sectores más pobres. Los gobiernos hasta el último de aquel año del 2003, hacían los esfuerzos más grandes para lograr recursos financieros que les permitan evitar ejecutar esos ajustes fondomonetaristas inclementes y  despiadados. Cuentan que el Presidente Sánchez de Lozada llamó al Secretario del soro norteamericano para pedirle ayuda y le respondieron que podían facilitarle unos quince millones de dólares, una verdadera burla y muestra de desprecio que no se puede comprender.

Y la cuestión de fondo radicó siempre en la relación de los términos de intercambio comercial de nuestras materias primas por manufacturas. Nuestro estaño a precio de gallina muerta y los bienes de capital a precio de oro. Así de simple. No había forma de salir de ese círculo vicioso de endeudamiento, gasto y endeudamiento. La forma de manejar la economía nacional tenía un enfoque estrictamente sujeto a esa realidad. Los gobiernos dependían, por tanto, de la mayor o menor buena voluntad de los organismos financieros internacionales del crédito y del pulgar norteamericano para que estos se avengan a atender nuestros pedidos.

Todo esto fue el ayer, y claro no tiene objeto tratar de entender la economía desde el enfoque de los ajustes que se hacían antes. El precio de nuestras materia primas ahora nos permite equilibrar o mejorar presupuestos fiscales, incrementar nuestras reservas internacionales, necesitar menos endeudamiento y por tanto evitar la dependencia que este genera. Estamos viviendo otra historia. La historia de la bonanza, del dinero y del derroche.

Y es esto lo que debemos atender y entender ahora. La responsabilidad del gobierno no radica en manejar presupuestos ajustados y sujetos a condiciones políticas, ahora tiene capacidad de acción, de decisión y la coyuntura internacional le otorga el espacio suficiente para que pueda planificar, organizar y ejecutar programas de desarrollo que nunca antes se pudieron hacer.

El gobierno nacional, tiene una responsabilidad histórica mayor a cualquier otro del pasado. Los otros vivían al día y ajustados, este vive en la holganza y sin preocupaciones al punto que se da el lujo de subvencionar la gasolina, diesel y gas licuado con más de mil millones de dólares e incentivar el contrabando de este energético sin que ello le represente desasosiego alguno.

Así que deberíamos tener otro tipo de enfoque económico. Por ejemplo la integración nacional con carreteras que interconecten los centros de producción y consumo, la difusión de gasoductos que lleguen a cubrir todo el territorio nacional, donde el gas juega un rol importante, la integración provincial con las principales ciudades del eje central, la distribución de energía eléctrica y otros proyectos que vayan en busca de asentar la infraestructura económica tan deseada, la diversificación de la producción agrícola y pecuaria, el potenciamiento en el uso productivo de la tierra, es decir nunca como ahora tuvimos la oportunidad soñada.

Este es el grado de demanda que se debe activar ahora. Estas son las exigencias políticas de la hora y si algo tenemos que criticarle a este gobierno, es su carencia de proyectos, de capacidad de gestión, de conocimiento y aplicación de lo posible antes que de lo deseable. Es una verdadera lástima que esta coyuntura de bonanza económica no vaya acompañada de un gobierno con visión de futuro, que viene dejando pasar oportunidades que se tienen en la inversión de capitales, prefiriendo el gasto suntuario, improductivo e irracional, es decir derrochando.

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LA SENTENCIA FINAL


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DANTE N. PINO ARCHONDO

Mucho antes que la guillotina cercenara la cabeza de Robespierre y 28 de sus seguidores, con las mismas formas que él usó para decapitar a sus enemigos, es decir sin juicio debido y por acusaciones no probadas, el Nazareno le dijo a Pedro, que guarde sus espada, porque el que a hierro mata, a hierro muere. Y esa sentencia se cumple, por caminos, sendas y rutas que nadie puede prever.

Una de las características que tienen los gobiernos montados sobre revueltas sociales, es que nacen con el virus de la anarquía. Al principio quieren cambiarlo todo y no miden esfuerzos para destruir lo que tienen al frente. Es el caso del actual gobierno. Se propuso cambiar, desde el nombre de la Republica, hasta el grito de guerra de las Fuerzas Armadas, la constitución, la elección de jueces y magistrados, el mercado por el Estado, la propiedad privada por la comunitaria y no se cansa de estar buscando que puede cambiar cada día, como si de ello dependiera su razón de ser.

Hay procesos políticos que se generan al calor de revueltas sociales en medio de la violencia, que termina con el orden establecido, se llaman revoluciones, o sea, cambios cuyo sentido histórico tiene la virtud de modificar el comportamiento del Estado porque esa revolución comporta un cambio en el contenido de clase del Estado. En 1952 de desplazó a la oligarquía minero – feudal, por una alianza de clases, entre mineros, obreros, capas medias y campesinos, el nuevo orden consolidó un Estado que terminó con la exclusión social. Lo que ese proceso no pudo es cambiar la estructura económica que al final paso de las manos gerenciales de la oligarquía a la de aquellos burócratas que con el devenir del tiempo se conocen como la “burguesía-burocrática”, son los conductores silenciosos de las políticas económicas que frenaron toda posibilidad de transformar la estructura económica primaria, en aquella secundaria o industrializadora que se ha tratado de alcanzar sin éxito.

Y este fracaso de la revolución de abril, sigue en pie. Bolivia ha pasado por sucesivos gobiernos los que  declararon en cada ocasión que lograrían fortalecer la economía y dejar el pasado primario exportador para avanzar en la economía exportadora de manufacturas.

Desde 1952 han transcurrido 60 años y en este sexenio lejos de dar al menos el primer paso, en ese sentido, hemos retrocedido. El MAS es otro ejemplo del fracaso para transformar nuestra economía dependiente y atrasada.

Seis años de mentiras sin fin de poses revolucionarias que han terminado por mostrar una putrefacción como nunca se tuvo en la historia, y eso que ejemplos no faltan a lo largo de nuestra existencia, nos muestran que lejos estamos de poder consolidar una verdadera liberación económica.

En vez de darnos revolución, nos ha dado involución. Y este retroceder se muestra en los actos violentos de una corrupción que de una forma descarnada toca a todos los actores del supuesto proceso de cambio.

El Estado les ha servido, o parafraseando, se han servido del Estado, como nunca hemos visto que pueda hacerse desde el retorno de la democracia. Han demolido las bases constitucionales del Estado de Derecho para crear otras que pretenden edificar el Estado del cohecho.

Ya no importa mucho como acaba la investigación que se viene haciendo para limpiar la cara del gobierno. Ahora sabemos a qué intereses responde. Si la Justicia decide, a pesar del peso con la que se pretende aplastarla, sacudirse de la degradación a la que le han llevado, tendremos en exposición todo el entramado que puede construir el hampa del narcotráfico, cuando asume el gobierno de un país.

Y entonces se cumplirá la sentencia, el que ha hierro mata a hierro muere.

 

 

 

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