PREVISIONES PARA EL 2016

campesinos
Los gobiernos se dice bien, se caen por dentro. Esto significa que la descomposición interna de los factores que cohesionan al grupo en el poder se desmoronan y se destrozan entre sí. Esto es un proceso. La unidad sea ideológica, programática o simplemente de valoración del liderazgo, cohesiona al partido o a la agrupación y la convierte en una fuerza lista para conquistar el voto en democracia y asumir el Gobierno. Lo que sucede luego, cuando el grupo dominante en el Gobierno decide su continuidad negando la alternancia interna, es lo contrario de esa unidad que les llevó a ser gobierno, comienzan las divisiones, las acusaciones, las denuncias y las fracturas y la unidad cohesionante se convierte en multiplicidad disgregadora. Todo esto debilita el liderazgo e incapacita su necesidad de sostener el gobierno.

Lo que antes se encubría en los círculos dominantes o se negaba comienza ahora a conocerse y afirmarse mostrando las desavenencias y diferencias que contienen las ambiciones internas despertadas. Este es el cáncer que se come por dentro al cuerpo gubernamental.

Ocurrió a lo largo de la historia. Al MNR en la década del sesenta del siglo pasado, cuando el Dr. Paz Estenssoro quiso reelegirse negando la continuidad del liderazgo, a la dictadura militar cuando el general Banzer buscó prolongar su control mas allá de lo que sus camaradas estaban dispuestos a tolerar y la sucede ahora al MAS después del uso prolongado del gobierno mediante maniobras políticas legalizadas.

Estamos viviendo el inicio del fin. Lo que no sabemos es cómo acabará esto en medio de un panorama político opositor débil y errante. El recambio posiblemente no sea democrático electoral, y podría derivar en una ruptura interna que produzca gobiernos transitorios de fuerte contenido sindical. Me recuerda a lo sucedido en 1969 cuando las Fuerzas Armadas se disputaban internamente el gobierno y como resultado de ello solo uno, con apoyo de la COB pudo acceder al gobierno, el general Torres Gonzales. En el presente caso, las fuerzas que componen el gobierno del MAS buscaran prolongar su control en medio de crisis continuas y contradicciones inevitables hasta arrastrar en su aventura a la economía popular.

Bolivia se mueve en medio de terrenos inestables. La decisión del binomio Morales-García para asegurar de forma anticipada su prolongación en el gobierno, a ocasionado que todo el proceso de desintegración interna se acelerara y antes de lo que debía ser un periodo de cinco años estamos viviendo el final de este cuando recién comenzó.

Mala decisión tomada por la desesperación producto de los avisos de crisis económica en puertas. Cómo si esta crisis pudiera ser mejor controlada sabiendo que tendrían de antemano otros cinco años asegurados, en el entendido de que ello, les seguiría proporcionando control sobre las ambiciones de sus más inmediatos competidores. No fue así, la derrota anunciada por los mismos canales oficiales para lograr modificar la constitución política anuncia también el cambio de planes y lamentablemente estos contienen más elementos de pugna interna que de sanación buscada.

Los próximos meses el gobierno vivirá asedios internos y externos, aislado políticamente no tiene capacidad para lidiar con la crisis económica y debilitado internamente tomará medidas cada vez menos populares, aunque estas se muestren en la propaganda como tales y el sostenimiento del gasto para contentar ambiciones y pedidos no podrá ser posible sin fracturar la economía convirtiendo la bonanza en carencia.

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de napuco Publicado en 1