SOCIALISMO EN APRIETOS

bolivarianos

Mientras en Venezuela el socialismo chavista anunció medidas para frenar la inflación y la escasez de bienes y servicios, que ha terminado por minar su espacio político y generar un repudio ciudadano mayoritario, el socialismo masista en Bolivia se ha dispuesto llevar a la ciudadanía a un referéndum para modificar la constitución con el fin de prolongar su mandato más allá del 2020.

En Venezuela el anuncio presidencial presentado al Congreso no pasa de ser una burda retahíla de frases huecas revolucionarias que persisten en desconocer y confundir las causas que originaron su crisis. Siguen buscando enemigos internos y externos para acusarlos de ser lo provocadores de todo y justificando sus desaciertos y errores con el manto de proteger a los trabajadores. Mientras le quitan valor adquisitivo a los salarios, venden divisas regaladas a sus militantes, ahondan la corrupción y protegen a familiares ligados al narcotráfico, anuncian que no renunciarán al modelo económico que les llevó al borde del precipicio, en una actitud demencial de persistir en hacer girar el tambor del revolver asegurando que la bala no llegará nunca.

En Bolivia el masismo encubre a todos los productores de la coca que comercian con el narcotráfico, protegen a sus dirigentes del festín de dinero que se han dado con fondos destinados a mejorar las condiciones sociales de producción y servicios usándolos en campañas políticas, enriquecimiento ilícito y despilfarro inmisericorde de los dineros del pueblo que administran circunstancialmente.

Aunque en Bolivia la crisis no ha llegado con la fuerza que se espera, los vientos que anuncian ciclones vienen en camino. La  reducción de más del 50 por ciento de las exportaciones de gas, el bien del que depende el 80 por ciento del presupuesto general, distribuido en los departamentos, alcaldías y universidades, representa un cierre del grifo de dinero al que se acostumbraron y que usaron en un despilfarro sin precedentes en la historia republicana, con la paradoja de que todos, gobierno central y gobiernos subnacionales nunca pudieron ejecutar sus presupuestos millonarios, demostrando que Bolivia no pudo salir de su condición de país primario exportador, no por falta de dinero sino por la corrupción e incapacidad de quienes gobiernan desde hace diez años.

Sin embargo tanto para los socialistas chavistas como masistas la escasez de bienes y servicios, la corrupción y la pésima administración de la economía, son efectos producidos por el imperialismo y la oligarquía. En Venezuela el señor Maduro pinta demonios en las paredes gritando contra el imperio y en Bolivia el señor Morales dice junto con su Vicepresidente García que si ellos no continúan en el Poder el sol se irá de la tierra y la luz no volverá anunciando el apocalipsis boliviano que se avecina si la ciudadanía les dice no.

Estos socialistas invocan al cielo y amenazan con el infierno si no les permite gobernar como les da la gana. Les importa un comino las leyes y la institucionalidad, si les sirve para sus propósitos las usan sino las destrozan. Se sienten predestinados (y ya tuvimos uno en Cuba que sigue insistiendo en que sin ellos no hay vida) a mandar y gozar del Poder en nombre del pueblo al que tratan como escoba para barrer.

Mientras en Venezuela se ha destrozado, en medio de la bonanza internacional, la economía en Bolivia se ha usado esa misma bonanza para generar empleo estatal, contrabandistas, narcotraficantes y ladronzuelos con el denominativo de plurinacional, originario y campesino. Estos son el 60 por ciento que apoyan a Evo Morales y que se benefician de un Estado donde la ley es cuento chino.

 

 

Anuncios
de napuco Publicado en 1