QUIENES GOBIERNAN BOLIVIA

 

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DANTE N. PINO ARCHONDO

Cuando el Presidente Gonzalo Sánchez de Lozada dejaba su carta de renuncia al Congreso de la Nación pidiendo que la misma no sea atendida, por ser una renuncia forzada por la violencia de la conspiración y el terrorismo planificado, los partidos políticos estaban aterrados y sin convicción para frenar el ascenso de esas fuerzas corporativas sindicales que mimetizadas como movimientos sociales derrocaban a un gobierno constitucionalmente elegido y amenazaban con la dinamita y el fusil a quienes se opusieran a continuar con sus designios de llegar al Poder.

Es que esos fatídicos días del 15 de septiembre al 17de octubre estuvieron sacudidos por una violencia inusitada, ejercida por quienes, en ese momento prometían cambiar el destino de los bolivianos, vaciando en la memoria colectiva  la mentira de que fue el gobierno el que provocó y desencadenó los hechos, ocultando la verdad hasta el momento en que la parodia de juicio de responsabilidades hubiera concluido, para acto seguido darse a conocer como los autores de los hechos de sangre ocurridos en nombre de una rebelión disfrazada de defensa de los recursos naturales.

Así comenzó a escribirse la historia de estos once años. Hoy día, cuando tienen que mostrar los frutos del gobierno que denominaron proceso de cambio, cuando el pueblo le exige rendición de cuentas, ese movimiento corporativo sindical no tiene respuestas y acude nuevamente a lo único que saben hacer, violentar, engañar y mentir.

Que quede claro, en estos once años ha sido los dirigentes sindicales a la cabeza del máximo ejecutivo de los cocaleros, los dirigentes de las cooperativas mineras, las direcciones campesinas y gremiales, los que han gobernado el país. Han sido ellos los que han manejado el dinero del pueblo que les ha llegado a manos llenas, gracias a los gobiernos democráticos. Y hago diferencia entre el gobierno de las corporaciones sindicales y los anteriores, porque el gobierno del sindicalismo no es ni fue a pesar de las apariencias que quisieron tener, un gobierno de la democracia, fundamentado en el Estado de Derecho y se han constituido como una dictadura sindical colocándose por encima de su propia constitución a la que juraron respetar.

Es a ese bloque social al que se debe derrotar democráticamente, es tiempo de decir las cosas por su nombre y no estar buscando la forma de congraciarse con ellos demandando su voto, como si no fuera lo mismo que pedirle al enemigo sus bendiciones. Bolivia es prisionera del sindicalismo más vergonzoso que se ha tenido nunca. Y quede como ejemplo para la democracia lo que pueden hacer estos grupos corporativos en nombre del cambio y de una liberación delirante que se convierte al final en una degradación de la dignidad.

Si hay algo que se debe hacer con urgencia es organizar a las fuerzas de la democracia que no teman decirle al ciudadano la verdad y que no tengan miedo de enfrentar al gobierno de la dictadura sindical, la misma que ha hecho una costumbre burlarse de la justicia para someterla a sus caprichos políticos, derrochar el dinero del pueblo como su fuera suyo y aislar a Bolivia internacionalmente apoyando a gobiernos antidemocráticos que son una vergüenza mundial.

 

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de napuco Publicado en 1